En sus primeros años, Sam empezó a competir en bicicleta de montaña—, primero en carreras de cross-country, luego enduro y luego descenso. Y, para cuando tenía 17 años, Sam ya era la campeona nacional de descenso de Estados Unidos, —la mujer más joven de la historia que alcanzaba las alturas más altas.
Pero ser un prodigio no siempre es tan fácil como se piensa.
Sam ya estaba oficialmente quemada antes de cumplir 20 años. "Había competido en la Copa del Mundo, en los campeonatos nacionales… En todas partes" dijo en una entrevista. El estrés de competir al más alto nivel puede afectar rápidamente a los ciclistas —y Soriano llevaba toda la vida compitiendo. La emoción de las carreras había acabado desgastándose.
Entonces, llegó el COVID y, como mucha gente, Sam redescubría la alegría de simplemente pedalear. Sin trofeos, líneas de meta ni puertas de salida. Tras la cancelación de las competiciones en todo el mundo, Sam, como el resto de nosotros, se quedó en casa con mucho tiempo en sus manos. Desde entonces, considera que ese periodo de tiempo fue una gran e inesperada suerte. Montar cada día en su bike park local reavivó su amor por el ciclismo. Finalmente se mudó a Utah y comenzó a rodar por las grandes e implacables pistas que han servido de telón de fondo de toda película de freeride que valía la pena.
Actualmente, Sam es una de las estrellas más brillantes del freeride en ciclismo de montaña—, una de las pocas docenas de mujeres en todo el mundo que compiten a nivel de élite del freeride. Sin embargo, el freeride femenino está empezando a experimentar su propio auge. "El freeride ha estado dominado principalmente por hombres desde sus inicios," explicó Soriano en el vídeo de otro de sus patrocinadores, Can-Am. "Es una novedad para las mujeres y todas podemos considerarnos pioneras. ¿Que un montón de mujeres increíbles tomen de repente este espacio? Todo el mundo está encantado."
Hoy en día, lo que más inspira a Sam es la emoción de enfrentarse a algunos de los terrenos más difíciles del mundo y la expresión creativa que toma la forma de construir en primera persona trazadas a la altura. "Me gusta esforzarme y progresar," dice, "pero ahora lo hago a mi manera."
"Siento que es un cliché," Sam le dijo a la revista de bicicletas Ariel Kazunas en una entrevista reciente, "perolo que me mueve como ciclista es inspirar a la gente y servir a los demás."
"Si logro inspirar a otras mujeres a salir de su zona de confort, a hacer algo que realmente las motivo, entonces habré hecho bien mi trabajo."
Descubre nuestras bicicletas de montaña
¿Te ha sido útil este artículo?
Gracias por darnos tu opinión